• Municipalidad de San Borja y Comisión de Regantes de Surco inician proyecto para poner en valor canal de dos mil años de antigüedad. Sus aguas irrigan 17 distritos de Lima Metropolitana y mantienen el 80% de parques de San Borja.

Oculta entre las pistas y parques de Lima fluye parte de nuestra historia. Canales prehispánicos de dos mil años de antigüedad, concebidos para distribuir el agua del río Rímac y convertir los terrenos desérticos en áreas verdes y de cultivo, aún funcionan bajo nuestros pies.

Uno de ellos es el canal prehispánico de Surco, que nace en Ate y recorre 29,5 kilómetros hasta llegar a la playa La Chira, en Chorrillos. “Este canal sigue irrigando 17 distritos de Lima Metropolitana y es utilizado para regar el 80% de los parques de San Borja”, nos dice el alcalde de ese distrito, Marco Álvarez.

Es por ello que la Municipalidad de San Borja y la Comisión de Regantes de Surco han iniciado la puesta en valor de este legado prehispánico, que atraviesa el distrito de norte a sur a lo largo de 3.500 metros (500 de ellos a simple vista tajo abierto).

El proyecto, que será entregado completo a mediados del 2017, contempla la construcción de una planta de tratamiento de agua para lograr un riego tecnificado más saludable a través de tuberías internas.

Estas aguas más limpias servirán para mantener los parques donde crecen especies nativas como la flor de amancaes y la planta del algodoncillo, que ayuda a la conservación de las mariposas monarca; los huertos urbanos (donde 46 familias del distrito cosechan plantas y tubérculos); y las flores de corte que rodearán el río Surco próximamente.

La obra incluirá la construcción de un Centro de Interpretación del Canal, a fin de explicar este sistema de ingeniería hidráulica, creado por la cultura Lima y extendido por los incas.

El Ministerio del Ambiente también se ha pronunciado y considera este proyecto como un plan piloto que podría replicarse en los demás distritos limeños por los que atraviesa el canal de Surco.

El alcalde Marco Álvarez rescata además la puesta en valor de esta joya de nuestra arquitectura autóctona, que se suma a la iniciativa de declarar los canales prehispánicos de Lima como Patrimonio Cultural de la Nación. El proceso ya está en marcha ante el Ministerio de Cultura.

Al rescate

40% del canal prehispánico de Surco se ha perdido por diversos factores, como la construcción de carreteras, viviendas y el cambio climático, calcula el alcalde Marco Álvarez.

Por: KAREN ESPEJO

Lima tiene canales que desde tiempos prehispánicos han irrigado sus campos. A 2.000 años de su construcción, algunos siguen funcionando como el canal Surco. Sus 29,5 km, que van desde Ate hasta Chorrillos, llevan agua que riegan 675 parques de 16 distritos. Es ingeniería milenaria al servicio de la Lima actual.

Sin embargo, el presidente de la Comisión de Regantes de Surco, Luis Molina, advirtió que las invasiones y el arrojo indiscriminado de basura está poniendo en peligro su preservación. También se pone en riesgo la intención de que esta infraestructura hidráulica sea declarada Patrimonio Cultural de la Nación.

“Canales de Lima: 2.000 años regando vida” es una campaña que se ha lanzado para que la población limeña cuide el sistema formado por los canales de Ate, Surco, Huatica y Magdalena.  

Javier Lizarzaburo, periodista y promotor de esta campaña, dijo que la Municipalidad de Lima y el Congreso deben declaren de interés cultural la recuperación. Agregó que es necesario instalar paneles a lo largo del recorrido de los canales para que los limeños conozcan por qué la mayoría de parques de la ciudad se siguen manteniendo verdes.

De los primeros 7 km del canal, se extraen a diario dos toneladas de basura. (Óscar Paz / El Comercio)

De los primeros 7 km del canal, se extraen a diario dos toneladas de basura. (Óscar Paz / El Comercio)

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La faja marginal del canal de Surco está invadida. Esta es una foto tomada entre El Agustino y Ate. (Óscar Paz / El Comercio

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El presidente de la Comisión de Regantes de Surco, Luis Molina, advirtió que las invasiones y el arrojo indiscriminado de basura está poniendo en peligro la preservación del canal. (Óscar Paz / El Comercio)

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También se pone en riesgo la intención de que esta infraestructura hidráulica sea declarada Patrimonio Cultural de la Nación. (Óscar Paz / El Comercio)

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Es necesario instalar paneles a lo largo del recorrido de los canales para que los limeños conozcan por qué la mayoría de parques de la ciudad se siguen manteniendo verdes. (Óscar Paz / El Comercio)

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“Canales de Lima: 2.000 años regando vida” es una campaña que se ha lanzado para que la población limeña cuide el sistema formado por los canales de Ate, Surco, Huatica y Magdalena. (Óscar Paz / El Comercio)

      • Presidente de la Comisión de Regantes, Luis Molina, espera que reconozcan los canales de irrigación como Patrimonio Cultural de la Nación

 

La organización Lima Milenaria y la Comisión de Regantes Surco Huatica, buscan dar a conocer el valor histórico y cultural de los canales de origen prehispánico y generar conciencia sobre su importancia para el futuro medioambiental de la ciudad.

 

Además, el Presidente de la Comisión de Regantes, Luis Molina afirma que estos canales, de origen prehispánico, tienen una antigüedad de 2000 años y con ello buscan generar identidad con la ciudadanía y su territorio.

      • Presidente de la Comisión de Regantes, Luis Molina, espera que reconozcan los canales de irrigación como Patrimonio Cultural de la Nación

 

La organización Lima Milenaria y la Comisión de Regantes Surco Huatica, buscan dar a conocer el valor histórico y cultural de los canales de origen prehispánico y generar conciencia sobre su importancia para el futuro medioambiental de la ciudad.

 

Además, el Presidente de la Comisión de Regantes, Luis Molina afirma que estos canales, de origen prehispánico, tienen una antigüedad de 2000 años y con ello buscan generar identidad con la ciudadanía y su territorio.

- El sistema de riego lleva 2.000 años abasteciendo de agua a la capital
- Los canales hoy día riegan el 90% de parques y áreas verdes de Lima

Gonzalo Nuñez, reconocido comentarista deportivo, se unió esta semana a la campaña para el reconocimiento de los Canales de Lima, de origen prehispánico, como Patrimonio Cultural de la Nación.

 

Gonzalo convoca a la conservación de los canales, de vital importancia para la existencia de espacios públicos verdes, donde se fomenta el espíritu deportivo. Y hace énfasis en la necesidad de conservarlos para el futuro de nuestra ciudad.


“Como no darle importancia a estos canales de riego, que vienen desde hace 2000 años, de nuestros antepasados, que con su gran infraestructura, no solamente en la sierra, sino en la costa también, hicieron que a partir de estos canales como Surco, como Huatica, las áreas verdes proliferen en la ciudad y las áreas verdes, obviamente, para que sirven, para hacer deporte, para jugar fútbol, para salir con los chicos, para fomentar el espíritu deportivo. Por eso nos unimos, por supuesto, a esta campaña, para preservar estos canales que traerán más verde a la ciudad.”

La organización Lima Milenaria y la Comisión de Regantes de los canales Surco-Huatica han lanzado esta campaña ciudadana para conseguir su reconocimiento.  Pero además de su valor histórico, está su valor medioambiental.

Para Luis Molina, Director de la Comisión de Regantes Surco-Huatica, “los canales de Lima son una herencia prehispánica que continúa vigente. Toca protegerlos, conservarlos y ponerlos en valor.”

Según datos de la Comisión, tan solo el sistema de los canales Surco y Huatica riega el 90% de los parques, jardines y áreas verdes de 16 distritos de la capital peruana, donde viven más de tres millones de ciudadanos.

 

  • Campaña "Canales de Lima, Regando Vida" promueve que los canales prehispánicos sean declarados Patrimonio de la Nación

 

La historia de Lima corre por debajo de nuestros pies. Oculta por autopistas, parques y viviendas, el agua de los canales prehispánicos, construidos hace 2.000 años para distribuir este recurso desde el río Rímac y transformar el desierto en valle, aún irriga gran parte de la ciudad sin que muchos reparen en ello.

La construcción de estos canales es un ejemplo perfecto de una ingeniería prehispánica adelantada a su tiempo: pese a que los antiguos peruanos no sabían que sus tierras iban a ser pobladas por más de 10 millones de personas, estos ríos artificiales, que aún conservan su curso original, riegan importantes terrenos como los del Jockey Club, el parque El Olivar, el Cuartel General del Ejército, cementerios y varias universidades. En total, el 80% de las áreas verdes de 16 distritos de Lima son regadas con agua de canales prehispánicos, según la Comisión de Regantes de Surco.

A decir de historiadores y cronistas, esta maravilla de la ingeniería hidráulica, elaborada por miembros de las culturas Lima, Wari e Inca, fue lo que convenció a Francisco Pizarro para elegir Lima como capital. “Sin estos canales Lima no sería esta gran metrópoli. Por ello es hora de buscar su declaración como Patrimonio Cultural de la Nación”, señala el periodista y conferencista Javier Lizarzaburu, quien ha investigado por años el curso de estos surcos.

EL VALOR QUE SE MERECE
Hace unos cuatro años, Luis Molina, presidente de la Comisión de Regantes de Surco, encontró que una gran parte de canales prehispánicos que atravesaban asentamientos humanos eran empleados como botaderos de basura y vertimientos tóxicos. Fue entonces que nació la propuesta que hoy podría, literalmente, cambiar el curso de su destino: la campaña Canales de Lima, Regando Vida, la cual busca que se tome conciencia por cuidar este sistema hidráulico y crear un vínculo de identidad entre los antepasados con la ciudadanía.

Existen dos canales madre operativos al 100%: Surco y Huatica. “Gracias a ellos se fundó la ciudad en un desierto”, dice Molina. Ambos están incluidos en el plan para la recuperación y puesta en valor del sistema de canales el cual, hasta la fecha, ha reunido el compromiso de la Municipalidad de San Borja y el Ministerio del Ambiente, y está próximo a ser enviado al Banco Interamericano de Desarrollo.

“Al poner en valor este patrimonio no solo se permitirá la recuperación de nuestro pasado, sino también se ayudará a promover un sistema de movilidad sostenible a través de la instalación de ciclovías y se impulsará el manejo sostenible del agua”, dice el presidente de la Comisión de Regantes.

VOLVER AL FUTURO
A mediados de 1800, tras una epidemia de fiebre amarilla, la alcaldía decidió canalizar algunas acequias, al tiempo que el crecimiento de la ciudad hizo que se usen como drenajes de los desagües. Así, se fue olvidando el uso que originalmente se le dio a este sistema.

El escaso conocimiento de los ciudadanos sobre esta herencia ha impulsado también a Javier Lizarzaburu a promover la necesidad de que los canales prehispánicos sean declarados Patrimonio Cultural de la Nación, a fin de que se los proteja y “se tome conciencia del valor que tiene un solo metro cuadrado de área verde”.

Pero el investigador va más allá. “También se trata de combatir la desconexión que muchos limeños tienen con el valor del agua y su conservación. Eso podría lograrse mediante carteles que anuncien a los usuarios de los parques que gozan de estas áreas verdes gracias al trabajo hecho por ingenieros prehispánicos”, señala el periodista.

Por: Juan Pablo León Almenara

El Comercio / 29 de mayo 2016

Miércoles, 04 Mayo 2016 00:00

Gastón, los canales y la vida que fluye...

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Hasta ahora he venido escribiendo de cómo los antiguos limeños empezaron a construir este sistema de irrigación hace 2.000 años; de cómo eso transformó el desierto en 25.000 hectáreas de valles; y de cómo hemos empezado la campaña para que se declaren Patrimonio Cultural de la Nación. De lo que no he escrito es de los apoyos que viene generando.  El más creativo hasta ahora, el de Gastón Acurio.
 
Hace unos días Gastón se había enterado de lo que queríamos hacer y su reacción fue "Javier, me parece una idea fantástica. Cómo puedo apoyar".  Fruto de eso fueron dos videoclips que hicimos con él.  El primero, hecho sin ningún ensayo y en la cocina del taller de Astrid y Gastón - Casa Moreyra, lo pueden ver por primera vez aquí.Lo segundo que hizo fue compartir su equipo creativo para producir otro videoclip, esta vez algo más armado y sofisticado, cuyo resultado pueden ver aquí.  Ha sido un gran espaldarazo y un magnífico impulso a esta campaña.  Así que un gracias público a él, que supo reconocer el valor de esta herencia y su impacto actual.
 
Gastón Acurio en su taller de cocina, Astrid y Gastón-Casa Moreyra.

"Sin esos canales no tendríamos los insumos agrícolas de hoy, y sin eso no tendríamos nuestra gastronomía", dijo en su momento.  Tan sencillo y potente como eso.Pero además, desde el inicio de la campaña hemos venido recibiendo importantes apoyos.  El más reciente, de la organización ciudadana Lima como Vamos, bajo la batuta de Mariana Alegre.  Así como de la Autoridad Nacional del Agua, ANA; la Universidad de Lima; e ICOMOS.No podemos menos que reconocer y agradecer el apoyo que venimos recibiendo de nuestro Comité Consultivo, conformado por excelente profesionales como:
 
- José Canziani, arquitecto, experto en periodo prehispánico, Universidad Católica
- Luis Jaime Castillo, ex viceministro de Cultura, quien se encuentra enseñando en Harvard
- Patricia Ciriani, historiadora del arte y gestora cultural
- Kathrin Golda-Pongratz, arquitecta alemana, enseña en Barcelona y Frankfurt
- Álvaro Higueras, arqueólogo, enseña en Georgia
- Elmer Linares, agrónomo, vicepresidente de la Comisión de Regantes Surco-Huatica
- Joaquín Narváez, arqueólogo, con un PhD en canales de Lima
- Denise Pozzi-Escot, arqueóloga, directora del Santuario de Pachacamac
 
Y finalmente, el más entusiasta de todos, el Dr. Luis Molina, Presidente de la Comisión de Regantes Surco-Huatica, quien desde un inicio le dio todo su apoyo a esta campaña.   

Así que por ahora no queda más que seguir avanzando, tal como lo viene haciendo desde hace 2.000 años ese gran recurso de vida.
 
 

La Comisión de Regantes Surco continua las acciones de Supervisión y Control de las Infraestructuras Hidráulicas bajo su administración, pudiéndose verificar que se encuentran totalmente colmatado de vegetación, residuos sólidos y elementos flotantes, principalmente entre Av. La Castellana Cuadra 10, distrito de Surco, Fundo Márquez de Corpac, el cual limita con el AAHH El Pacifico y Comité Bello Horizonte limite con el AAHH Luis Felipe de las Casas.

Con el objetivo de liberar de todo material sólido que obstruya el libre cauce de las aguas de sus canales y se generen innundaciones, la Comisión de Regantes Surco, realizó el mantenimiento de sus canales, pudiendo limpiar gran parte de su trazo en los AAHH anteriormente mencionados, utilizando para ello una retroescabadora, que permitio extraer gran cantidad de residuos.

 

Dicho trabajo de mantenimiento, se llevó a cabo en el mes de marzo, demandando el uso de una retroexcavadora y el apoyo de los usuarios de las aguas del Canal Surco.

 

Con dicha labor, se ha eliminado gran cantidad de toneladas de residuos sólidos y se ha extraído gran parte de sedimentos que estrechaban los canales de riego, ganado con esto mayor fluidez del recorridos de las aguas, evitando así problemas de atoro y aniegos en la zonas mencionadas.

 

 

“Cuando estudias nuestra cultura te das cuenta que durante muchos siglos hemos sido una cultura basada en la agricultura. A falta de moneda, los productos agrícolas tenían valor de transacción. Si tienes que producir no solo para comer sino para relacionarte, te das cuenta que el agua es el punto de partida”

Con esta reflexión de la historiadora Gilda Cogorno (GC), empezamos la entrevista tripartita que se realizó hace unas semanas en el Instituto Riva Agüero, donde también estuvo presente el arqueólogo Abel Traslaviña (AT) y, vía Skype desde Chicago, con la arqueóloga Sofía Chacaltana (SCh).

El año pasado, Cogorno y su equipo publicaron, después de varios años de trabajo, una investigación sobre el sistema de regadío en los primeros años del virreinato (“Agua e Hidráulica Urbana de Lima – Espacio y gobierno, 1535-1596”).

En mayo publicarán la segunda parte, que incluirá los 600 años anteriores a la llegada de los españoles.  Todo un avance en temas de conocimiento sobre el periodo prehispánico.

Lo que encontrarán a continuación son datos sorprendentes sobre la evolución del sistema de canales en el territorio de Lima, seguido de algunas contundentes reflexiones sobre memoria y patrimonio, y la necesidad de saber comunicar todo eso. Vale la pena llegar hasta el final!

Un agradecimiento especial a Gilda Cogorno por permitirnos usar los mapas que desarrolló su equipo, y que dan nuevas luces sobre nuestro entendimiento de los canales.

Este material forma parte de la campaña para conseguir que los canales de irrigación de Lima de origen prehispánico, que todavía hoy riegan el 90% de las áreas verdes de Lima, sean declarados Patrimonio Cultural de la Nación.

 

Abel Traslaviña, Sofía Chacaltana (vía Skype), y Gilda Cogorno. Foto: JLizarzaburu.
Hace unos 4.000 años en Lima se abrieron los primeros canales
SCh: Existía el conocimiento pero no fue el punto de partida para el sistema posterior. Un canal no es un sistema, que es lo físico. Sistema es organización, una jerarquía.

Entonces ese primer caso, que sería la huaca Paraíso, se trataba solo de un canal…
SCh: Sacas un canal del río y nada más. No era un sistema.
AT: Y en el caso de Paraíso [2.500a.C.], es un sitio que queda a la vera del río y no habría sido muy trabajoso llevar el agua de un punto a otro, como sí lo hubiera sido en el contexto de un sistema.

Me gusta mucho la imagen de los canales como el cordón umbilical de Lima 
GC: Es una metáfora muy bonita, porque hay una unidad que es inseparable: el agua y la tierra, que además tienen que estar en equilibrio.

¿Tenemos evidencia de cuándo se construyen los canales como sistema? Se suele señalar que esto empieza hace unos 2.000 años …
SCh: Nosotros estamos tratando de resolver esa interrogante1/ y ya tenemos algunos datos que nos indican, a partir de ciertas evidencias, que tuvimos un desarrollo más complejo de este sistema a finales del intermedio temprano [200 a.C.-600 d.C.].

¿Qué tipo de evidencias?
AT: Estamos terminando la fase de depuración de datos para su análisis, con un software que nos ayudará con eso. 
Mapa del mismo sector de Lima en el periodo 1535-1540. Más info al final de esta nota.
Imagen: Instituto Riva Agüero-PUCP.
Se cree que la gestión de los canales en épocas prehispánicas dejó una lección de gestión de territorio: tenía que haber existido un tipo de negociación permanente para hacer un uso eficiente del recurso… 
GC: Sí, pero eso ya lo contaremos en mayo [risas].

¿Están trabajando ese punto?
GC: Así es [risas]. Es parte de la información que vamos a dar a conocer. Han pasado más de 2.000 años desde que se empezó esto - se puede esperar un poquito más.

A partir de 1535 se enfrentan dos maneras de ver el mundo, y el uso de los canales fue emblemático: para los españoles tenían solo una función utilitaria. ¿Qué información tienen ustedes sobre la visión de los canales en el mundo prehispánico?
SCH: Con los Ichsma y los Inca vemos que hay una gran mitología y para ellos la visión utilitaria no existe. Tienen una visión que mezcla las huacas, los canales, los ancestros, cada uno cumpliendo una función que es parte de un todo.

Una realidad multidimensional…
SCh: Realidad multidimensional, super compleja. La ontología andina es muy diferente a la nuestra hoy en día. Las relaciones materiales están vinculadas a rituales de fertilidad, por ejemplo. No en función a sobrevivir. Todo está entretejido.

En el periodo virreinal tenemos los jueces de agua. Tal parece que eran personajes muy importantes.
GC: El juez de agua era muy importante, pero solían ser siempre las mismas personas quienes ocupaban el cargo y lo hacían con mucha prepotencia y arbitrariedad, entonces no se cumplía la ley.

¿Un juez de aguas garantizaba ese uso adecuado del agua?
GC: Obviamente, en teoría. El reparto era importantísimo, y el control de las bocatomas mucho más. Se manejaba mucho poder y fue un gran negocio para los jueces que eran, asimismo, los regidores del Cabildo.

¿Cómo así?
GC: Lo ves muy claro desde la fundación, cómo se reparten los terrenos entre los más allegados a Pizarro. Él se adjudica la zona más cercana al canal de derivación que iba a la bocatoma.

El actual palacio de gobierno…
GC: Así es. Luego, la zona de Barrios Altos era muy importante en cuanto al riego, y se la da a su yerno, Jerónimo de Silva. Nicolás de Ribera, ‘el mozo’, tenía a su cargo el agua que venía del canal Huadca que después entraba al centro de la ciudad, en Santo Tomás, al lado del Congreso. Y el famoso señor de la casa de Aliaga controlaba desde abajo [actual parque Chabuca Granda aprox.] toda el agua que iba al noroeste de la ciudad, Monserrate y más allá. 
Canal virreinal, posiblemente sobre la ruta original del Huatica, o una acequia lateral.
Cuartel Santa Catalina. Foto: JLizarzaburu.
¿Sabemos cuánto se transformaron los canales originales en los últimos 480 años? 
SCh: En arqueología se usa el concepto hidráulico de la ‘línea de rigidez’. Este indica que un canal si lo utilizas no cambias el trazo original, porque si se quiere cambiar hay que abrir uno diferente.

Esto se aplicaba a los canales madre entonces
SCH: En teoría no han cambiado mucho. Aunque hay partes que sí se modifican, como las bocatomas de inicio y las desembocaduras.

Entonces se puede decir que los trazos originales de los cuatro canales madre se han mantenido a lo largo del tiempo
GC: Sí. Bastante. Quizás en un 80%.

Lo que me sorprende es el desconocimiento que existe sobre estos valores tan singulares de Lima. ¿Por qué creen que hemos tapado nuestras riquezas, sin desarrollar vínculos con el territorio? 
GC: Porque no se ocuparon de la verdadera historia de Lima. La imagen que siempre se trabajó fue la de una Lima colonial, y eso perduró mucho tiempo hasta que empezaron las migraciones a mitad del siglo XX.

Ahí cambió todo…
GC: Es después que nos empezamos a enterar que Lima no era solo colonial. Pero tampoco había mucho interés general ni académico en desarrollar esta parte. De la poca gente que lo hizo fueron principalmente Josefina Ramos de Cox y María Rostworowski.

¿Qué pasa con la memoria en ese contexto?
GC: La memoria te educa, tomas conciencia de pertenencia y te hace querer a tu espacio. La memoria te hace sentir que eres de ahí y peleas por ello, para que las cosas funcionen bien. Si no eres consciente de la historia mal vas a defender tu territorio.

Pero existe una necesidad innata de identificarnos con algo, por establecer vínculos. Por eso tenemos ‘el día del ceviche’, ‘el día del pollo a la brasa’, ‘el pisco-sour’… 
GC: Es como está sucediendo pero no como debería ser.

Parece que hay un vacío sobre algo serio y profundo que se está llenando de manera comercial y ligera
GC: Están diciendo “necesito estos vínculos”, y eso quiere decir que no estamos cumpliendo como sociedad con el camino adecuado para que la gente se sienta que es de ahí.

¿Necesitamos declarar a los canales como Patrimonio Cultural de la Nación?
AT: Sería una manera de incorporarlos en temas de identidad, una manera de visibilizarlos. El problema está en que se quede solo en una declaratoria y no esté integrado en un plan mayor, como que se incorpore en programas de enseñanza.
SCh: Sí, pero no es fácil porque necesitas preparar un escenario para que tenga resultados más allá de la declaración. Sería bueno que al declararlos patrimonio exista una estrategia para que eche raíces en la sociedad.
GC: Puede servir para despertar, no? Para decir mira, no podríamos vivir aquí si no habrían existido esos canales. Encima se mantienen solos, están en uso. Y como la gente en general desconoce su patrimonio y no lo valora, desde esa perspectiva creo que sí sería muy importante esa declaratoria. 
Mapa con zona de estudio del equipo del IRA.
Imagen: Instituto Riva Agüero-PUCP.
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Respecto a los mapas, aclaración de Gilda Cogorno:
 
X1
- La bocatoma x1 es la bocatoma del ingreso del canal a la ciudad, estaba  en lo que hoy es el inicio del Jr. Huánuco.
El canal Huadca en el Jr. Huánuco, a la altura de la Plazuela de Santa Clara (en el Pejerrey) baja hacia el Jr. Andahuaylas.
En Andahuaylas con Jr. Junín, el canal Huadca desprendía un canal lateral que pasaba o cruzaba la Plaza de Armas con destino S/O.
En todo este sector ( hacia el río) estuvo la huerta de Pizarro (llegaba hasta aproximadamente la calle Tigre).
 
X4
- Bocatoma que desprendía los canales Legua, Maranga y Magdalena. Estuvo detrás del Convento de Santo Domingo, calle Toma, a una cuadra aproximadamente de lo que hoy es la Av. Tacna. Por este sector, hacia el río estaban las tierras y molino de Aliaga,
Antes de las bocatomas, existen los llamados canales de captación, estos separan la porción de agua de la fuente principal (en este caso el río) que llegará a la bocatoma. En el caso de este canal X4, el canal de captación estuvo aproximadamente por donde hoy es Desamparados, entre los terrenos de Pizarro y Aliaga.


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1/ El equipo de investigación dirigido por Gilda Cogorno está en la fase final del siguiente trabajo sobre Arqueología Hidráulica Prehispánica (900-1535), a publicarse en mayo de este año.
 

La campaña para conseguir que el ministerio de Cultura declare al sistema de irrigación de canales de Lima, de origen prehispánico, como Patrimonio Cultural de la Nación sigue adelante.

Esta vez, el arquitecto José Canziani nos honra con un texto escrito especialmente para este blog y donde explica, con gran solvencia académica y didáctica, el universo que existe alrededor de estas vías de agua y de vida.

Canziani es profesor de la PUCP y experto en temas de arquitectura prehispánica. Una de sus mayores publicaciones es  Ciudad y Territorio en los Andes: contribuciones a la historia del urbanismo prehispánico.

Arquitecto José Canziani Amico.

"El proceso civilizatorio que desarrollaron las sociedades prehispánicas en la costa de los Andes centrales, incluyendo la comarca de Lima con los valles del Chillón, Rímac y Lurín, está íntimamente ligado a las transformaciones territoriales que condujeron a generar progresivamente amplios y prósperos valles agrícolas en espacios sustancialmente desérticos.

Un protagonismo central de estas trascendentes transformaciones territoriales la tuvieron la construcción, mantenimiento y manejo de los extensos canales de irrigación.

Estos sistemas de canales permitieron la derivación del agua de los ríos mediante bocatomas instaladas en puntos estratégicos y su conducción a los suelos incorporados a la actividad agrícola.

EL CURSO DE LA VIDA EN EL DESIERTO 

Para esto los canales principales se ramificaban en canales secundarios y finalmente en acequias que proveían el riego de los campos de cultivo.

En el marco de la cosmovisión de las sociedades indígenas, que propone formas de integración e interacción con el medio natural, la implantación de aldeas y luego de centros ceremoniales y urbanos fue desde sus más tempranos orígenes un componente integral del desarrollo territorial.

Bajo esta perspectiva, los complejos urbano ceremoniales se integraban con el territorio rural mediante una red de caminos y de canales de irrigación, que no solo nutrían la fertilidad de los suelos para la producción agrícola, si no que también tejían un paisaje cultural marcado por las arboledas que acompañaban a los caminos y canales, que a su vez delineaban los campos de cultivo. 

Mapa aproximado del valle de Lima hace unos 2.000 años.  La parte punteada corresponde al área agrícola
creada hasta esa fecha.  Imagen: José Canziani.

CANALES COMO IDENTIDAD

Un amable paisaje cultural resultado de la construcción de un hábitat fértil en nuestros valles costeros, que no solo posibilitó la generación de los excedentes económicos que dieron soporte al proceso civilizatorio, sino que también gestó su singular identidad cultural a partir de la acumulación del continuo trabajo de muchas generaciones.

Un manejo integral del territorio donde la arquitectura monumental y los centros urbanos desempeñaban un rol dinamizador del desarrollo rural, posibilitando el desarrollo armónico y sostenible de los asentamientos humanos.

PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN

Es de gran importancia recuperar y revalorar la memoria territorial de nuestra historia antigua e incorporarla como parte integral de la creciente revaloración y uso social del patrimonio monumental prehispánico.

Esto nos permitirá concebir complejos ceremoniales muy antiguos, como El Paraíso (2.000 a.C.) y los posteriores templos en U del Formativo, como Garagay (1.300 a.C.), La Florida (1.800 a.C.) o Cardal, en asociación con el trazo de los primeros canales de irrigación y las primeras habilitaciones agrícolas que se dieron en nuestros valles. 

Vestigios de un canal prehispánico en Huaycán de Cieneguilla. Foto: JLizarzaburu.

Asimismo, el desarrollo durante la época Lima de los canales de Maranga y La Legua en asociación con la expansión agrícola del valle y el emplazamiento de la gran ciudad de Maranga; el trazo del canal de Huatica en relación con Pucllana en su tramo final; el canal de Ate con Catalina Huanca; el canal de Nievería con Cajamarquilla; para culminar con el extenso canal de Surco que sustenta el emplazamiento de la ciudad de Armatambo al pie del morro Solar en el extremo sur del valle del Rímac.

VOLVER A MIRAR EL TERRITORIO

La revaloración de los canales como patrimonio cultural nos permitirá como limeños recomponer reflexivamente nuestra crítica relación con el territorio, que parte de la fractura del dominio colonial en el siglo XVI, que implicó la ruptura del ordenamiento social indígena y la imposición de lógicas foráneas, en el marco de las cuales la fundación de ciudades se contrapone al desarrollo territorial.

Para muestra de esta incomprensión de la naturaleza territorial de nuestros valles, basta decir que a partir de esta época los canales de Lima comienzan a ser denominados como “ríos”, equívoco que hemos heredado, confundiendo obras ancestrales de infraestructura hidráulica con elementos naturales, lo que ha propiciado su creciente degradación o destrucción. 

Perfil geológico de Lima: gran masa de canto rodado con capa de tierra fertil,
normalmente de un metro de profundidad, en la parte superior. Foto: JLizarzaburu.

DESAFÍO A FUTURO

Finalmente, en el marco de su revaloración en cuanto patrimonio cultural, es importante destacar los servicios ambientales que aun prestan los canales de Lima, irrigando importantes espacios verdes y nutriendo la napa freática subterránea, permitiendo la conservación y acumulación de un recurso vital cada vez más escaso.

Tenemos por delante el reto de recuperar los canales de Lima, descontaminarlos e incorporarlos de forma digna a los espacios públicos de nuestra ciudad, como parte de proyectos de revaloración urbana que repropongan sus valores en cuanto componentes fundamentales de la sostenibilidad integral de nuestra ciudad". 

          • Municipalidad de San Borja y Comisión de Regantes de Surco inician proyecto para poner en valor canal de dos mil años de antigüedad. Sus aguas irrigan 17 distritos de Lima Metropolitana y mantienen el 80% de parques de San Borja.

Oculta entre las pistas y parques de Lima fluye parte de nuestra historia. Canales prehispánicos de dos mil años de antigüedad, concebidos para distribuir el agua del río Rímac y convertir los terrenos desérticos en áreas verdes y de cultivo, aún funcionan bajo nuestros pies.

Uno de ellos es el canal prehispánico de Surco, que nace en Ate y recorre 29,5 kilómetros hasta llegar a la playa La Chira, en Chorrillos. “Este canal sigue irrigando 17 distritos de Lima Metropolitana y es utilizado para regar el 80% de los parques de San Borja”, nos dice el alcalde de ese distrito, Marco Álvarez.

Es por ello que la Municipalidad de San Borja y la Comisión de Regantes de Surco han iniciado la puesta en valor de este legado prehispánico, que atraviesa el distrito de norte a sur a lo largo de 3.500 metros (500 de ellos a simple vista tajo abierto).

El proyecto, que será entregado completo a mediados del 2017, contempla la construcción de una planta de tratamiento de agua para lograr un riego tecnificado más saludable a través de tuberías internas.

Estas aguas más limpias servirán para mantener los parques donde crecen especies nativas como la flor de amancaes y la planta del algodoncillo, que ayuda a la conservación de las mariposas monarca; los huertos urbanos (donde 46 familias del distrito cosechan plantas y tubérculos); y las flores de corte que rodearán el río Surco próximamente.

La obra incluirá la construcción de un Centro de Interpretación del Canal, a fin de explicar este sistema de ingeniería hidráulica, creado por la cultura Lima y extendido por los incas.

El Ministerio del Ambiente también se ha pronunciado y considera este proyecto como un plan piloto que podría replicarse en los demás distritos limeños por los que atraviesa el canal de Surco.

El alcalde Marco Álvarez rescata además la puesta en valor de esta joya de nuestra arquitectura autóctona, que se suma a la iniciativa de declarar los canales prehispánicos de Lima como Patrimonio Cultural de la Nación. El proceso ya está en marcha ante el Ministerio de Cultura.

Al rescate

40% del canal prehispánico de Surco se ha perdido por diversos factores, como la construcción de carreteras, viviendas y el cambio climático, calcula el alcalde Marco Álvarez.

Por: KAREN ESPEJO

Lima tiene canales que desde tiempos prehispánicos han irrigado sus campos. A 2.000 años de su construcción, algunos siguen funcionando como el canal Surco. Sus 29,5 km, que van desde Ate hasta Chorrillos, llevan agua que riegan 675 parques de 16 distritos. Es ingeniería milenaria al servicio de la Lima actual.

Sin embargo, el presidente de la Comisión de Regantes de Surco, Luis Molina, advirtió que las invasiones y el arrojo indiscriminado de basura está poniendo en peligro su preservación. También se pone en riesgo la intención de que esta infraestructura hidráulica sea declarada Patrimonio Cultural de la Nación.

“Canales de Lima: 2.000 años regando vida” es una campaña que se ha lanzado para que la población limeña cuide el sistema formado por los canales de Ate, Surco, Huatica y Magdalena.  

Javier Lizarzaburo, periodista y promotor de esta campaña, dijo que la Municipalidad de Lima y el Congreso deben declaren de interés cultural la recuperación. Agregó que es necesario instalar paneles a lo largo del recorrido de los canales para que los limeños conozcan por qué la mayoría de parques de la ciudad se siguen manteniendo verdes.

De los primeros 7 km del canal, se extraen a diario dos toneladas de basura. (Óscar Paz / El Comercio)

De los primeros 7 km del canal, se extraen a diario dos toneladas de basura. (Óscar Paz / El Comercio)

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La faja marginal del canal de Surco está invadida. Esta es una foto tomada entre El Agustino y Ate. (Óscar Paz / El Comercio

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El presidente de la Comisión de Regantes de Surco, Luis Molina, advirtió que las invasiones y el arrojo indiscriminado de basura está poniendo en peligro la preservación del canal. (Óscar Paz / El Comercio)

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También se pone en riesgo la intención de que esta infraestructura hidráulica sea declarada Patrimonio Cultural de la Nación. (Óscar Paz / El Comercio)

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Es necesario instalar paneles a lo largo del recorrido de los canales para que los limeños conozcan por qué la mayoría de parques de la ciudad se siguen manteniendo verdes. (Óscar Paz / El Comercio)

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“Canales de Lima: 2.000 años regando vida” es una campaña que se ha lanzado para que la población limeña cuide el sistema formado por los canales de Ate, Surco, Huatica y Magdalena. (Óscar Paz / El Comercio)

      • Presidente de la Comisión de Regantes, Luis Molina, espera que reconozcan los canales de irrigación como Patrimonio Cultural de la Nación

 

La organización Lima Milenaria y la Comisión de Regantes Surco Huatica, buscan dar a conocer el valor histórico y cultural de los canales de origen prehispánico y generar conciencia sobre su importancia para el futuro medioambiental de la ciudad.

 

Además, el Presidente de la Comisión de Regantes, Luis Molina afirma que estos canales, de origen prehispánico, tienen una antigüedad de 2000 años y con ello buscan generar identidad con la ciudadanía y su territorio.

      • Presidente de la Comisión de Regantes, Luis Molina, espera que reconozcan los canales de irrigación como Patrimonio Cultural de la Nación

 

La organización Lima Milenaria y la Comisión de Regantes Surco Huatica, buscan dar a conocer el valor histórico y cultural de los canales de origen prehispánico y generar conciencia sobre su importancia para el futuro medioambiental de la ciudad.

 

Además, el Presidente de la Comisión de Regantes, Luis Molina afirma que estos canales, de origen prehispánico, tienen una antigüedad de 2000 años y con ello buscan generar identidad con la ciudadanía y su territorio.

- El sistema de riego lleva 2.000 años abasteciendo de agua a la capital
- Los canales hoy día riegan el 90% de parques y áreas verdes de Lima

Gonzalo Nuñez, reconocido comentarista deportivo, se unió esta semana a la campaña para el reconocimiento de los Canales de Lima, de origen prehispánico, como Patrimonio Cultural de la Nación.

 

Gonzalo convoca a la conservación de los canales, de vital importancia para la existencia de espacios públicos verdes, donde se fomenta el espíritu deportivo. Y hace énfasis en la necesidad de conservarlos para el futuro de nuestra ciudad.


“Como no darle importancia a estos canales de riego, que vienen desde hace 2000 años, de nuestros antepasados, que con su gran infraestructura, no solamente en la sierra, sino en la costa también, hicieron que a partir de estos canales como Surco, como Huatica, las áreas verdes proliferen en la ciudad y las áreas verdes, obviamente, para que sirven, para hacer deporte, para jugar fútbol, para salir con los chicos, para fomentar el espíritu deportivo. Por eso nos unimos, por supuesto, a esta campaña, para preservar estos canales que traerán más verde a la ciudad.”

La organización Lima Milenaria y la Comisión de Regantes de los canales Surco-Huatica han lanzado esta campaña ciudadana para conseguir su reconocimiento.  Pero además de su valor histórico, está su valor medioambiental.

Para Luis Molina, Director de la Comisión de Regantes Surco-Huatica, “los canales de Lima son una herencia prehispánica que continúa vigente. Toca protegerlos, conservarlos y ponerlos en valor.”

Según datos de la Comisión, tan solo el sistema de los canales Surco y Huatica riega el 90% de los parques, jardines y áreas verdes de 16 distritos de la capital peruana, donde viven más de tres millones de ciudadanos.

 

  • Campaña "Canales de Lima, Regando Vida" promueve que los canales prehispánicos sean declarados Patrimonio de la Nación

 

La historia de Lima corre por debajo de nuestros pies. Oculta por autopistas, parques y viviendas, el agua de los canales prehispánicos, construidos hace 2.000 años para distribuir este recurso desde el río Rímac y transformar el desierto en valle, aún irriga gran parte de la ciudad sin que muchos reparen en ello.

La construcción de estos canales es un ejemplo perfecto de una ingeniería prehispánica adelantada a su tiempo: pese a que los antiguos peruanos no sabían que sus tierras iban a ser pobladas por más de 10 millones de personas, estos ríos artificiales, que aún conservan su curso original, riegan importantes terrenos como los del Jockey Club, el parque El Olivar, el Cuartel General del Ejército, cementerios y varias universidades. En total, el 80% de las áreas verdes de 16 distritos de Lima son regadas con agua de canales prehispánicos, según la Comisión de Regantes de Surco.

A decir de historiadores y cronistas, esta maravilla de la ingeniería hidráulica, elaborada por miembros de las culturas Lima, Wari e Inca, fue lo que convenció a Francisco Pizarro para elegir Lima como capital. “Sin estos canales Lima no sería esta gran metrópoli. Por ello es hora de buscar su declaración como Patrimonio Cultural de la Nación”, señala el periodista y conferencista Javier Lizarzaburu, quien ha investigado por años el curso de estos surcos.

EL VALOR QUE SE MERECE
Hace unos cuatro años, Luis Molina, presidente de la Comisión de Regantes de Surco, encontró que una gran parte de canales prehispánicos que atravesaban asentamientos humanos eran empleados como botaderos de basura y vertimientos tóxicos. Fue entonces que nació la propuesta que hoy podría, literalmente, cambiar el curso de su destino: la campaña Canales de Lima, Regando Vida, la cual busca que se tome conciencia por cuidar este sistema hidráulico y crear un vínculo de identidad entre los antepasados con la ciudadanía.

Existen dos canales madre operativos al 100%: Surco y Huatica. “Gracias a ellos se fundó la ciudad en un desierto”, dice Molina. Ambos están incluidos en el plan para la recuperación y puesta en valor del sistema de canales el cual, hasta la fecha, ha reunido el compromiso de la Municipalidad de San Borja y el Ministerio del Ambiente, y está próximo a ser enviado al Banco Interamericano de Desarrollo.

“Al poner en valor este patrimonio no solo se permitirá la recuperación de nuestro pasado, sino también se ayudará a promover un sistema de movilidad sostenible a través de la instalación de ciclovías y se impulsará el manejo sostenible del agua”, dice el presidente de la Comisión de Regantes.

VOLVER AL FUTURO
A mediados de 1800, tras una epidemia de fiebre amarilla, la alcaldía decidió canalizar algunas acequias, al tiempo que el crecimiento de la ciudad hizo que se usen como drenajes de los desagües. Así, se fue olvidando el uso que originalmente se le dio a este sistema.

El escaso conocimiento de los ciudadanos sobre esta herencia ha impulsado también a Javier Lizarzaburu a promover la necesidad de que los canales prehispánicos sean declarados Patrimonio Cultural de la Nación, a fin de que se los proteja y “se tome conciencia del valor que tiene un solo metro cuadrado de área verde”.

Pero el investigador va más allá. “También se trata de combatir la desconexión que muchos limeños tienen con el valor del agua y su conservación. Eso podría lograrse mediante carteles que anuncien a los usuarios de los parques que gozan de estas áreas verdes gracias al trabajo hecho por ingenieros prehispánicos”, señala el periodista.

Por: Juan Pablo León Almenara

El Comercio / 29 de mayo 2016

Miércoles, 04 Mayo 2016 00:00

Gastón, los canales y la vida que fluye...

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Hasta ahora he venido escribiendo de cómo los antiguos limeños empezaron a construir este sistema de irrigación hace 2.000 años; de cómo eso transformó el desierto en 25.000 hectáreas de valles; y de cómo hemos empezado la campaña para que se declaren Patrimonio Cultural de la Nación. De lo que no he escrito es de los apoyos que viene generando.  El más creativo hasta ahora, el de Gastón Acurio.
 
Hace unos días Gastón se había enterado de lo que queríamos hacer y su reacción fue "Javier, me parece una idea fantástica. Cómo puedo apoyar".  Fruto de eso fueron dos videoclips que hicimos con él.  El primero, hecho sin ningún ensayo y en la cocina del taller de Astrid y Gastón - Casa Moreyra, lo pueden ver por primera vez aquí.Lo segundo que hizo fue compartir su equipo creativo para producir otro videoclip, esta vez algo más armado y sofisticado, cuyo resultado pueden ver aquí.  Ha sido un gran espaldarazo y un magnífico impulso a esta campaña.  Así que un gracias público a él, que supo reconocer el valor de esta herencia y su impacto actual.
 
Gastón Acurio en su taller de cocina, Astrid y Gastón-Casa Moreyra.

"Sin esos canales no tendríamos los insumos agrícolas de hoy, y sin eso no tendríamos nuestra gastronomía", dijo en su momento.  Tan sencillo y potente como eso.Pero además, desde el inicio de la campaña hemos venido recibiendo importantes apoyos.  El más reciente, de la organización ciudadana Lima como Vamos, bajo la batuta de Mariana Alegre.  Así como de la Autoridad Nacional del Agua, ANA; la Universidad de Lima; e ICOMOS.No podemos menos que reconocer y agradecer el apoyo que venimos recibiendo de nuestro Comité Consultivo, conformado por excelente profesionales como:
 
- José Canziani, arquitecto, experto en periodo prehispánico, Universidad Católica
- Luis Jaime Castillo, ex viceministro de Cultura, quien se encuentra enseñando en Harvard
- Patricia Ciriani, historiadora del arte y gestora cultural
- Kathrin Golda-Pongratz, arquitecta alemana, enseña en Barcelona y Frankfurt
- Álvaro Higueras, arqueólogo, enseña en Georgia
- Elmer Linares, agrónomo, vicepresidente de la Comisión de Regantes Surco-Huatica
- Joaquín Narváez, arqueólogo, con un PhD en canales de Lima
- Denise Pozzi-Escot, arqueóloga, directora del Santuario de Pachacamac
 
Y finalmente, el más entusiasta de todos, el Dr. Luis Molina, Presidente de la Comisión de Regantes Surco-Huatica, quien desde un inicio le dio todo su apoyo a esta campaña.   

Así que por ahora no queda más que seguir avanzando, tal como lo viene haciendo desde hace 2.000 años ese gran recurso de vida.
 
 

La Comisión de Regantes Surco continua las acciones de Supervisión y Control de las Infraestructuras Hidráulicas bajo su administración, pudiéndose verificar que se encuentran totalmente colmatado de vegetación, residuos sólidos y elementos flotantes, principalmente entre Av. La Castellana Cuadra 10, distrito de Surco, Fundo Márquez de Corpac, el cual limita con el AAHH El Pacifico y Comité Bello Horizonte limite con el AAHH Luis Felipe de las Casas.

Con el objetivo de liberar de todo material sólido que obstruya el libre cauce de las aguas de sus canales y se generen innundaciones, la Comisión de Regantes Surco, realizó el mantenimiento de sus canales, pudiendo limpiar gran parte de su trazo en los AAHH anteriormente mencionados, utilizando para ello una retroescabadora, que permitio extraer gran cantidad de residuos.

 

Dicho trabajo de mantenimiento, se llevó a cabo en el mes de marzo, demandando el uso de una retroexcavadora y el apoyo de los usuarios de las aguas del Canal Surco.

 

Con dicha labor, se ha eliminado gran cantidad de toneladas de residuos sólidos y se ha extraído gran parte de sedimentos que estrechaban los canales de riego, ganado con esto mayor fluidez del recorridos de las aguas, evitando así problemas de atoro y aniegos en la zonas mencionadas.

 

 

“Cuando estudias nuestra cultura te das cuenta que durante muchos siglos hemos sido una cultura basada en la agricultura. A falta de moneda, los productos agrícolas tenían valor de transacción. Si tienes que producir no solo para comer sino para relacionarte, te das cuenta que el agua es el punto de partida”

Con esta reflexión de la historiadora Gilda Cogorno (GC), empezamos la entrevista tripartita que se realizó hace unas semanas en el Instituto Riva Agüero, donde también estuvo presente el arqueólogo Abel Traslaviña (AT) y, vía Skype desde Chicago, con la arqueóloga Sofía Chacaltana (SCh).

El año pasado, Cogorno y su equipo publicaron, después de varios años de trabajo, una investigación sobre el sistema de regadío en los primeros años del virreinato (“Agua e Hidráulica Urbana de Lima – Espacio y gobierno, 1535-1596”).

En mayo publicarán la segunda parte, que incluirá los 600 años anteriores a la llegada de los españoles.  Todo un avance en temas de conocimiento sobre el periodo prehispánico.

Lo que encontrarán a continuación son datos sorprendentes sobre la evolución del sistema de canales en el territorio de Lima, seguido de algunas contundentes reflexiones sobre memoria y patrimonio, y la necesidad de saber comunicar todo eso. Vale la pena llegar hasta el final!

Un agradecimiento especial a Gilda Cogorno por permitirnos usar los mapas que desarrolló su equipo, y que dan nuevas luces sobre nuestro entendimiento de los canales.

Este material forma parte de la campaña para conseguir que los canales de irrigación de Lima de origen prehispánico, que todavía hoy riegan el 90% de las áreas verdes de Lima, sean declarados Patrimonio Cultural de la Nación.

 

Abel Traslaviña, Sofía Chacaltana (vía Skype), y Gilda Cogorno. Foto: JLizarzaburu.
Hace unos 4.000 años en Lima se abrieron los primeros canales
SCh: Existía el conocimiento pero no fue el punto de partida para el sistema posterior. Un canal no es un sistema, que es lo físico. Sistema es organización, una jerarquía.

Entonces ese primer caso, que sería la huaca Paraíso, se trataba solo de un canal…
SCh: Sacas un canal del río y nada más. No era un sistema.
AT: Y en el caso de Paraíso [2.500a.C.], es un sitio que queda a la vera del río y no habría sido muy trabajoso llevar el agua de un punto a otro, como sí lo hubiera sido en el contexto de un sistema.

Me gusta mucho la imagen de los canales como el cordón umbilical de Lima 
GC: Es una metáfora muy bonita, porque hay una unidad que es inseparable: el agua y la tierra, que además tienen que estar en equilibrio.

¿Tenemos evidencia de cuándo se construyen los canales como sistema? Se suele señalar que esto empieza hace unos 2.000 años …
SCh: Nosotros estamos tratando de resolver esa interrogante1/ y ya tenemos algunos datos que nos indican, a partir de ciertas evidencias, que tuvimos un desarrollo más complejo de este sistema a finales del intermedio temprano [200 a.C.-600 d.C.].

¿Qué tipo de evidencias?
AT: Estamos terminando la fase de depuración de datos para su análisis, con un software que nos ayudará con eso. 
Mapa del mismo sector de Lima en el periodo 1535-1540. Más info al final de esta nota.
Imagen: Instituto Riva Agüero-PUCP.
Se cree que la gestión de los canales en épocas prehispánicas dejó una lección de gestión de territorio: tenía que haber existido un tipo de negociación permanente para hacer un uso eficiente del recurso… 
GC: Sí, pero eso ya lo contaremos en mayo [risas].

¿Están trabajando ese punto?
GC: Así es [risas]. Es parte de la información que vamos a dar a conocer. Han pasado más de 2.000 años desde que se empezó esto - se puede esperar un poquito más.

A partir de 1535 se enfrentan dos maneras de ver el mundo, y el uso de los canales fue emblemático: para los españoles tenían solo una función utilitaria. ¿Qué información tienen ustedes sobre la visión de los canales en el mundo prehispánico?
SCH: Con los Ichsma y los Inca vemos que hay una gran mitología y para ellos la visión utilitaria no existe. Tienen una visión que mezcla las huacas, los canales, los ancestros, cada uno cumpliendo una función que es parte de un todo.

Una realidad multidimensional…
SCh: Realidad multidimensional, super compleja. La ontología andina es muy diferente a la nuestra hoy en día. Las relaciones materiales están vinculadas a rituales de fertilidad, por ejemplo. No en función a sobrevivir. Todo está entretejido.

En el periodo virreinal tenemos los jueces de agua. Tal parece que eran personajes muy importantes.
GC: El juez de agua era muy importante, pero solían ser siempre las mismas personas quienes ocupaban el cargo y lo hacían con mucha prepotencia y arbitrariedad, entonces no se cumplía la ley.

¿Un juez de aguas garantizaba ese uso adecuado del agua?
GC: Obviamente, en teoría. El reparto era importantísimo, y el control de las bocatomas mucho más. Se manejaba mucho poder y fue un gran negocio para los jueces que eran, asimismo, los regidores del Cabildo.

¿Cómo así?
GC: Lo ves muy claro desde la fundación, cómo se reparten los terrenos entre los más allegados a Pizarro. Él se adjudica la zona más cercana al canal de derivación que iba a la bocatoma.

El actual palacio de gobierno…
GC: Así es. Luego, la zona de Barrios Altos era muy importante en cuanto al riego, y se la da a su yerno, Jerónimo de Silva. Nicolás de Ribera, ‘el mozo’, tenía a su cargo el agua que venía del canal Huadca que después entraba al centro de la ciudad, en Santo Tomás, al lado del Congreso. Y el famoso señor de la casa de Aliaga controlaba desde abajo [actual parque Chabuca Granda aprox.] toda el agua que iba al noroeste de la ciudad, Monserrate y más allá. 
Canal virreinal, posiblemente sobre la ruta original del Huatica, o una acequia lateral.
Cuartel Santa Catalina. Foto: JLizarzaburu.
¿Sabemos cuánto se transformaron los canales originales en los últimos 480 años? 
SCh: En arqueología se usa el concepto hidráulico de la ‘línea de rigidez’. Este indica que un canal si lo utilizas no cambias el trazo original, porque si se quiere cambiar hay que abrir uno diferente.

Esto se aplicaba a los canales madre entonces
SCH: En teoría no han cambiado mucho. Aunque hay partes que sí se modifican, como las bocatomas de inicio y las desembocaduras.

Entonces se puede decir que los trazos originales de los cuatro canales madre se han mantenido a lo largo del tiempo
GC: Sí. Bastante. Quizás en un 80%.

Lo que me sorprende es el desconocimiento que existe sobre estos valores tan singulares de Lima. ¿Por qué creen que hemos tapado nuestras riquezas, sin desarrollar vínculos con el territorio? 
GC: Porque no se ocuparon de la verdadera historia de Lima. La imagen que siempre se trabajó fue la de una Lima colonial, y eso perduró mucho tiempo hasta que empezaron las migraciones a mitad del siglo XX.

Ahí cambió todo…
GC: Es después que nos empezamos a enterar que Lima no era solo colonial. Pero tampoco había mucho interés general ni académico en desarrollar esta parte. De la poca gente que lo hizo fueron principalmente Josefina Ramos de Cox y María Rostworowski.

¿Qué pasa con la memoria en ese contexto?
GC: La memoria te educa, tomas conciencia de pertenencia y te hace querer a tu espacio. La memoria te hace sentir que eres de ahí y peleas por ello, para que las cosas funcionen bien. Si no eres consciente de la historia mal vas a defender tu territorio.

Pero existe una necesidad innata de identificarnos con algo, por establecer vínculos. Por eso tenemos ‘el día del ceviche’, ‘el día del pollo a la brasa’, ‘el pisco-sour’… 
GC: Es como está sucediendo pero no como debería ser.

Parece que hay un vacío sobre algo serio y profundo que se está llenando de manera comercial y ligera
GC: Están diciendo “necesito estos vínculos”, y eso quiere decir que no estamos cumpliendo como sociedad con el camino adecuado para que la gente se sienta que es de ahí.

¿Necesitamos declarar a los canales como Patrimonio Cultural de la Nación?
AT: Sería una manera de incorporarlos en temas de identidad, una manera de visibilizarlos. El problema está en que se quede solo en una declaratoria y no esté integrado en un plan mayor, como que se incorpore en programas de enseñanza.
SCh: Sí, pero no es fácil porque necesitas preparar un escenario para que tenga resultados más allá de la declaración. Sería bueno que al declararlos patrimonio exista una estrategia para que eche raíces en la sociedad.
GC: Puede servir para despertar, no? Para decir mira, no podríamos vivir aquí si no habrían existido esos canales. Encima se mantienen solos, están en uso. Y como la gente en general desconoce su patrimonio y no lo valora, desde esa perspectiva creo que sí sería muy importante esa declaratoria. 
Mapa con zona de estudio del equipo del IRA.
Imagen: Instituto Riva Agüero-PUCP.
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Respecto a los mapas, aclaración de Gilda Cogorno:
 
X1
- La bocatoma x1 es la bocatoma del ingreso del canal a la ciudad, estaba  en lo que hoy es el inicio del Jr. Huánuco.
El canal Huadca en el Jr. Huánuco, a la altura de la Plazuela de Santa Clara (en el Pejerrey) baja hacia el Jr. Andahuaylas.
En Andahuaylas con Jr. Junín, el canal Huadca desprendía un canal lateral que pasaba o cruzaba la Plaza de Armas con destino S/O.
En todo este sector ( hacia el río) estuvo la huerta de Pizarro (llegaba hasta aproximadamente la calle Tigre).
 
X4
- Bocatoma que desprendía los canales Legua, Maranga y Magdalena. Estuvo detrás del Convento de Santo Domingo, calle Toma, a una cuadra aproximadamente de lo que hoy es la Av. Tacna. Por este sector, hacia el río estaban las tierras y molino de Aliaga,
Antes de las bocatomas, existen los llamados canales de captación, estos separan la porción de agua de la fuente principal (en este caso el río) que llegará a la bocatoma. En el caso de este canal X4, el canal de captación estuvo aproximadamente por donde hoy es Desamparados, entre los terrenos de Pizarro y Aliaga.


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1/ El equipo de investigación dirigido por Gilda Cogorno está en la fase final del siguiente trabajo sobre Arqueología Hidráulica Prehispánica (900-1535), a publicarse en mayo de este año.
 

La campaña para conseguir que el ministerio de Cultura declare al sistema de irrigación de canales de Lima, de origen prehispánico, como Patrimonio Cultural de la Nación sigue adelante.

Esta vez, el arquitecto José Canziani nos honra con un texto escrito especialmente para este blog y donde explica, con gran solvencia académica y didáctica, el universo que existe alrededor de estas vías de agua y de vida.

Canziani es profesor de la PUCP y experto en temas de arquitectura prehispánica. Una de sus mayores publicaciones es  Ciudad y Territorio en los Andes: contribuciones a la historia del urbanismo prehispánico.

Arquitecto José Canziani Amico.

"El proceso civilizatorio que desarrollaron las sociedades prehispánicas en la costa de los Andes centrales, incluyendo la comarca de Lima con los valles del Chillón, Rímac y Lurín, está íntimamente ligado a las transformaciones territoriales que condujeron a generar progresivamente amplios y prósperos valles agrícolas en espacios sustancialmente desérticos.

Un protagonismo central de estas trascendentes transformaciones territoriales la tuvieron la construcción, mantenimiento y manejo de los extensos canales de irrigación.

Estos sistemas de canales permitieron la derivación del agua de los ríos mediante bocatomas instaladas en puntos estratégicos y su conducción a los suelos incorporados a la actividad agrícola.

EL CURSO DE LA VIDA EN EL DESIERTO 

Para esto los canales principales se ramificaban en canales secundarios y finalmente en acequias que proveían el riego de los campos de cultivo.

En el marco de la cosmovisión de las sociedades indígenas, que propone formas de integración e interacción con el medio natural, la implantación de aldeas y luego de centros ceremoniales y urbanos fue desde sus más tempranos orígenes un componente integral del desarrollo territorial.

Bajo esta perspectiva, los complejos urbano ceremoniales se integraban con el territorio rural mediante una red de caminos y de canales de irrigación, que no solo nutrían la fertilidad de los suelos para la producción agrícola, si no que también tejían un paisaje cultural marcado por las arboledas que acompañaban a los caminos y canales, que a su vez delineaban los campos de cultivo. 

Mapa aproximado del valle de Lima hace unos 2.000 años.  La parte punteada corresponde al área agrícola
creada hasta esa fecha.  Imagen: José Canziani.

CANALES COMO IDENTIDAD

Un amable paisaje cultural resultado de la construcción de un hábitat fértil en nuestros valles costeros, que no solo posibilitó la generación de los excedentes económicos que dieron soporte al proceso civilizatorio, sino que también gestó su singular identidad cultural a partir de la acumulación del continuo trabajo de muchas generaciones.

Un manejo integral del territorio donde la arquitectura monumental y los centros urbanos desempeñaban un rol dinamizador del desarrollo rural, posibilitando el desarrollo armónico y sostenible de los asentamientos humanos.

PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN

Es de gran importancia recuperar y revalorar la memoria territorial de nuestra historia antigua e incorporarla como parte integral de la creciente revaloración y uso social del patrimonio monumental prehispánico.

Esto nos permitirá concebir complejos ceremoniales muy antiguos, como El Paraíso (2.000 a.C.) y los posteriores templos en U del Formativo, como Garagay (1.300 a.C.), La Florida (1.800 a.C.) o Cardal, en asociación con el trazo de los primeros canales de irrigación y las primeras habilitaciones agrícolas que se dieron en nuestros valles. 

Vestigios de un canal prehispánico en Huaycán de Cieneguilla. Foto: JLizarzaburu.

Asimismo, el desarrollo durante la época Lima de los canales de Maranga y La Legua en asociación con la expansión agrícola del valle y el emplazamiento de la gran ciudad de Maranga; el trazo del canal de Huatica en relación con Pucllana en su tramo final; el canal de Ate con Catalina Huanca; el canal de Nievería con Cajamarquilla; para culminar con el extenso canal de Surco que sustenta el emplazamiento de la ciudad de Armatambo al pie del morro Solar en el extremo sur del valle del Rímac.

VOLVER A MIRAR EL TERRITORIO

La revaloración de los canales como patrimonio cultural nos permitirá como limeños recomponer reflexivamente nuestra crítica relación con el territorio, que parte de la fractura del dominio colonial en el siglo XVI, que implicó la ruptura del ordenamiento social indígena y la imposición de lógicas foráneas, en el marco de las cuales la fundación de ciudades se contrapone al desarrollo territorial.

Para muestra de esta incomprensión de la naturaleza territorial de nuestros valles, basta decir que a partir de esta época los canales de Lima comienzan a ser denominados como “ríos”, equívoco que hemos heredado, confundiendo obras ancestrales de infraestructura hidráulica con elementos naturales, lo que ha propiciado su creciente degradación o destrucción. 

Perfil geológico de Lima: gran masa de canto rodado con capa de tierra fertil,
normalmente de un metro de profundidad, en la parte superior. Foto: JLizarzaburu.

DESAFÍO A FUTURO

Finalmente, en el marco de su revaloración en cuanto patrimonio cultural, es importante destacar los servicios ambientales que aun prestan los canales de Lima, irrigando importantes espacios verdes y nutriendo la napa freática subterránea, permitiendo la conservación y acumulación de un recurso vital cada vez más escaso.

Tenemos por delante el reto de recuperar los canales de Lima, descontaminarlos e incorporarlos de forma digna a los espacios públicos de nuestra ciudad, como parte de proyectos de revaloración urbana que repropongan sus valores en cuanto componentes fundamentales de la sostenibilidad integral de nuestra ciudad". 

          • Municipalidad de San Borja y Comisión de Regantes de Surco inician proyecto para poner en valor canal de dos mil años de antigüedad. Sus aguas irrigan 17 distritos de Lima Metropolitana y mantienen el 80% de parques de San Borja.

Oculta entre las pistas y parques de Lima fluye parte de nuestra historia. Canales prehispánicos de dos mil años de antigüedad, concebidos para distribuir el agua del río Rímac y convertir los terrenos desérticos en áreas verdes y de cultivo, aún funcionan bajo nuestros pies.

Uno de ellos es el canal prehispánico de Surco, que nace en Ate y recorre 29,5 kilómetros hasta llegar a la playa La Chira, en Chorrillos. “Este canal sigue irrigando 17 distritos de Lima Metropolitana y es utilizado para regar el 80% de los parques de San Borja”, nos dice el alcalde de ese distrito, Marco Álvarez.

Es por ello que la Municipalidad de San Borja y la Comisión de Regantes de Surco han iniciado la puesta en valor de este legado prehispánico, que atraviesa el distrito de norte a sur a lo largo de 3.500 metros (500 de ellos a simple vista tajo abierto).

El proyecto, que será entregado completo a mediados del 2017, contempla la construcción de una planta de tratamiento de agua para lograr un riego tecnificado más saludable a través de tuberías internas.

Estas aguas más limpias servirán para mantener los parques donde crecen especies nativas como la flor de amancaes y la planta del algodoncillo, que ayuda a la conservación de las mariposas monarca; los huertos urbanos (donde 46 familias del distrito cosechan plantas y tubérculos); y las flores de corte que rodearán el río Surco próximamente.

La obra incluirá la construcción de un Centro de Interpretación del Canal, a fin de explicar este sistema de ingeniería hidráulica, creado por la cultura Lima y extendido por los incas.

El Ministerio del Ambiente también se ha pronunciado y considera este proyecto como un plan piloto que podría replicarse en los demás distritos limeños por los que atraviesa el canal de Surco.

El alcalde Marco Álvarez rescata además la puesta en valor de esta joya de nuestra arquitectura autóctona, que se suma a la iniciativa de declarar los canales prehispánicos de Lima como Patrimonio Cultural de la Nación. El proceso ya está en marcha ante el Ministerio de Cultura.

Al rescate

40% del canal prehispánico de Surco se ha perdido por diversos factores, como la construcción de carreteras, viviendas y el cambio climático, calcula el alcalde Marco Álvarez.

Por: KAREN ESPEJO

Lima tiene canales que desde tiempos prehispánicos han irrigado sus campos. A 2.000 años de su construcción, algunos siguen funcionando como el canal Surco. Sus 29,5 km, que van desde Ate hasta Chorrillos, llevan agua que riegan 675 parques de 16 distritos. Es ingeniería milenaria al servicio de la Lima actual.

Sin embargo, el presidente de la Comisión de Regantes de Surco, Luis Molina, advirtió que las invasiones y el arrojo indiscriminado de basura está poniendo en peligro su preservación. También se pone en riesgo la intención de que esta infraestructura hidráulica sea declarada Patrimonio Cultural de la Nación.

“Canales de Lima: 2.000 años regando vida” es una campaña que se ha lanzado para que la población limeña cuide el sistema formado por los canales de Ate, Surco, Huatica y Magdalena.  

Javier Lizarzaburo, periodista y promotor de esta campaña, dijo que la Municipalidad de Lima y el Congreso deben declaren de interés cultural la recuperación. Agregó que es necesario instalar paneles a lo largo del recorrido de los canales para que los limeños conozcan por qué la mayoría de parques de la ciudad se siguen manteniendo verdes.

De los primeros 7 km del canal, se extraen a diario dos toneladas de basura. (Óscar Paz / El Comercio)

De los primeros 7 km del canal, se extraen a diario dos toneladas de basura. (Óscar Paz / El Comercio)

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La faja marginal del canal de Surco está invadida. Esta es una foto tomada entre El Agustino y Ate. (Óscar Paz / El Comercio

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El presidente de la Comisión de Regantes de Surco, Luis Molina, advirtió que las invasiones y el arrojo indiscriminado de basura está poniendo en peligro la preservación del canal. (Óscar Paz / El Comercio)

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También se pone en riesgo la intención de que esta infraestructura hidráulica sea declarada Patrimonio Cultural de la Nación. (Óscar Paz / El Comercio)

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Es necesario instalar paneles a lo largo del recorrido de los canales para que los limeños conozcan por qué la mayoría de parques de la ciudad se siguen manteniendo verdes. (Óscar Paz / El Comercio)

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“Canales de Lima: 2.000 años regando vida” es una campaña que se ha lanzado para que la población limeña cuide el sistema formado por los canales de Ate, Surco, Huatica y Magdalena. (Óscar Paz / El Comercio)

      • Presidente de la Comisión de Regantes, Luis Molina, espera que reconozcan los canales de irrigación como Patrimonio Cultural de la Nación

 

La organización Lima Milenaria y la Comisión de Regantes Surco Huatica, buscan dar a conocer el valor histórico y cultural de los canales de origen prehispánico y generar conciencia sobre su importancia para el futuro medioambiental de la ciudad.

 

Además, el Presidente de la Comisión de Regantes, Luis Molina afirma que estos canales, de origen prehispánico, tienen una antigüedad de 2000 años y con ello buscan generar identidad con la ciudadanía y su territorio.

      • Presidente de la Comisión de Regantes, Luis Molina, espera que reconozcan los canales de irrigación como Patrimonio Cultural de la Nación

 

La organización Lima Milenaria y la Comisión de Regantes Surco Huatica, buscan dar a conocer el valor histórico y cultural de los canales de origen prehispánico y generar conciencia sobre su importancia para el futuro medioambiental de la ciudad.

 

Además, el Presidente de la Comisión de Regantes, Luis Molina afirma que estos canales, de origen prehispánico, tienen una antigüedad de 2000 años y con ello buscan generar identidad con la ciudadanía y su territorio.

- El sistema de riego lleva 2.000 años abasteciendo de agua a la capital
- Los canales hoy día riegan el 90% de parques y áreas verdes de Lima

Gonzalo Nuñez, reconocido comentarista deportivo, se unió esta semana a la campaña para el reconocimiento de los Canales de Lima, de origen prehispánico, como Patrimonio Cultural de la Nación.

 

Gonzalo convoca a la conservación de los canales, de vital importancia para la existencia de espacios públicos verdes, donde se fomenta el espíritu deportivo. Y hace énfasis en la necesidad de conservarlos para el futuro de nuestra ciudad.


“Como no darle importancia a estos canales de riego, que vienen desde hace 2000 años, de nuestros antepasados, que con su gran infraestructura, no solamente en la sierra, sino en la costa también, hicieron que a partir de estos canales como Surco, como Huatica, las áreas verdes proliferen en la ciudad y las áreas verdes, obviamente, para que sirven, para hacer deporte, para jugar fútbol, para salir con los chicos, para fomentar el espíritu deportivo. Por eso nos unimos, por supuesto, a esta campaña, para preservar estos canales que traerán más verde a la ciudad.”

La organización Lima Milenaria y la Comisión de Regantes de los canales Surco-Huatica han lanzado esta campaña ciudadana para conseguir su reconocimiento.  Pero además de su valor histórico, está su valor medioambiental.

Para Luis Molina, Director de la Comisión de Regantes Surco-Huatica, “los canales de Lima son una herencia prehispánica que continúa vigente. Toca protegerlos, conservarlos y ponerlos en valor.”

Según datos de la Comisión, tan solo el sistema de los canales Surco y Huatica riega el 90% de los parques, jardines y áreas verdes de 16 distritos de la capital peruana, donde viven más de tres millones de ciudadanos.

 

  • Campaña "Canales de Lima, Regando Vida" promueve que los canales prehispánicos sean declarados Patrimonio de la Nación

 

La historia de Lima corre por debajo de nuestros pies. Oculta por autopistas, parques y viviendas, el agua de los canales prehispánicos, construidos hace 2.000 años para distribuir este recurso desde el río Rímac y transformar el desierto en valle, aún irriga gran parte de la ciudad sin que muchos reparen en ello.

La construcción de estos canales es un ejemplo perfecto de una ingeniería prehispánica adelantada a su tiempo: pese a que los antiguos peruanos no sabían que sus tierras iban a ser pobladas por más de 10 millones de personas, estos ríos artificiales, que aún conservan su curso original, riegan importantes terrenos como los del Jockey Club, el parque El Olivar, el Cuartel General del Ejército, cementerios y varias universidades. En total, el 80% de las áreas verdes de 16 distritos de Lima son regadas con agua de canales prehispánicos, según la Comisión de Regantes de Surco.

A decir de historiadores y cronistas, esta maravilla de la ingeniería hidráulica, elaborada por miembros de las culturas Lima, Wari e Inca, fue lo que convenció a Francisco Pizarro para elegir Lima como capital. “Sin estos canales Lima no sería esta gran metrópoli. Por ello es hora de buscar su declaración como Patrimonio Cultural de la Nación”, señala el periodista y conferencista Javier Lizarzaburu, quien ha investigado por años el curso de estos surcos.

EL VALOR QUE SE MERECE
Hace unos cuatro años, Luis Molina, presidente de la Comisión de Regantes de Surco, encontró que una gran parte de canales prehispánicos que atravesaban asentamientos humanos eran empleados como botaderos de basura y vertimientos tóxicos. Fue entonces que nació la propuesta que hoy podría, literalmente, cambiar el curso de su destino: la campaña Canales de Lima, Regando Vida, la cual busca que se tome conciencia por cuidar este sistema hidráulico y crear un vínculo de identidad entre los antepasados con la ciudadanía.

Existen dos canales madre operativos al 100%: Surco y Huatica. “Gracias a ellos se fundó la ciudad en un desierto”, dice Molina. Ambos están incluidos en el plan para la recuperación y puesta en valor del sistema de canales el cual, hasta la fecha, ha reunido el compromiso de la Municipalidad de San Borja y el Ministerio del Ambiente, y está próximo a ser enviado al Banco Interamericano de Desarrollo.

“Al poner en valor este patrimonio no solo se permitirá la recuperación de nuestro pasado, sino también se ayudará a promover un sistema de movilidad sostenible a través de la instalación de ciclovías y se impulsará el manejo sostenible del agua”, dice el presidente de la Comisión de Regantes.

VOLVER AL FUTURO
A mediados de 1800, tras una epidemia de fiebre amarilla, la alcaldía decidió canalizar algunas acequias, al tiempo que el crecimiento de la ciudad hizo que se usen como drenajes de los desagües. Así, se fue olvidando el uso que originalmente se le dio a este sistema.

El escaso conocimiento de los ciudadanos sobre esta herencia ha impulsado también a Javier Lizarzaburu a promover la necesidad de que los canales prehispánicos sean declarados Patrimonio Cultural de la Nación, a fin de que se los proteja y “se tome conciencia del valor que tiene un solo metro cuadrado de área verde”.

Pero el investigador va más allá. “También se trata de combatir la desconexión que muchos limeños tienen con el valor del agua y su conservación. Eso podría lograrse mediante carteles que anuncien a los usuarios de los parques que gozan de estas áreas verdes gracias al trabajo hecho por ingenieros prehispánicos”, señala el periodista.

Por: Juan Pablo León Almenara

El Comercio / 29 de mayo 2016

Miércoles, 04 Mayo 2016 00:00

Gastón, los canales y la vida que fluye...

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Hasta ahora he venido escribiendo de cómo los antiguos limeños empezaron a construir este sistema de irrigación hace 2.000 años; de cómo eso transformó el desierto en 25.000 hectáreas de valles; y de cómo hemos empezado la campaña para que se declaren Patrimonio Cultural de la Nación. De lo que no he escrito es de los apoyos que viene generando.  El más creativo hasta ahora, el de Gastón Acurio.
 
Hace unos días Gastón se había enterado de lo que queríamos hacer y su reacción fue "Javier, me parece una idea fantástica. Cómo puedo apoyar".  Fruto de eso fueron dos videoclips que hicimos con él.  El primero, hecho sin ningún ensayo y en la cocina del taller de Astrid y Gastón - Casa Moreyra, lo pueden ver por primera vez aquí.Lo segundo que hizo fue compartir su equipo creativo para producir otro videoclip, esta vez algo más armado y sofisticado, cuyo resultado pueden ver aquí.  Ha sido un gran espaldarazo y un magnífico impulso a esta campaña.  Así que un gracias público a él, que supo reconocer el valor de esta herencia y su impacto actual.
 
Gastón Acurio en su taller de cocina, Astrid y Gastón-Casa Moreyra.

"Sin esos canales no tendríamos los insumos agrícolas de hoy, y sin eso no tendríamos nuestra gastronomía", dijo en su momento.  Tan sencillo y potente como eso.Pero además, desde el inicio de la campaña hemos venido recibiendo importantes apoyos.  El más reciente, de la organización ciudadana Lima como Vamos, bajo la batuta de Mariana Alegre.  Así como de la Autoridad Nacional del Agua, ANA; la Universidad de Lima; e ICOMOS.No podemos menos que reconocer y agradecer el apoyo que venimos recibiendo de nuestro Comité Consultivo, conformado por excelente profesionales como:
 
- José Canziani, arquitecto, experto en periodo prehispánico, Universidad Católica
- Luis Jaime Castillo, ex viceministro de Cultura, quien se encuentra enseñando en Harvard
- Patricia Ciriani, historiadora del arte y gestora cultural
- Kathrin Golda-Pongratz, arquitecta alemana, enseña en Barcelona y Frankfurt
- Álvaro Higueras, arqueólogo, enseña en Georgia
- Elmer Linares, agrónomo, vicepresidente de la Comisión de Regantes Surco-Huatica
- Joaquín Narváez, arqueólogo, con un PhD en canales de Lima
- Denise Pozzi-Escot, arqueóloga, directora del Santuario de Pachacamac
 
Y finalmente, el más entusiasta de todos, el Dr. Luis Molina, Presidente de la Comisión de Regantes Surco-Huatica, quien desde un inicio le dio todo su apoyo a esta campaña.   

Así que por ahora no queda más que seguir avanzando, tal como lo viene haciendo desde hace 2.000 años ese gran recurso de vida.
 
 

La Comisión de Regantes Surco continua las acciones de Supervisión y Control de las Infraestructuras Hidráulicas bajo su administración, pudiéndose verificar que se encuentran totalmente colmatado de vegetación, residuos sólidos y elementos flotantes, principalmente entre Av. La Castellana Cuadra 10, distrito de Surco, Fundo Márquez de Corpac, el cual limita con el AAHH El Pacifico y Comité Bello Horizonte limite con el AAHH Luis Felipe de las Casas.

Con el objetivo de liberar de todo material sólido que obstruya el libre cauce de las aguas de sus canales y se generen innundaciones, la Comisión de Regantes Surco, realizó el mantenimiento de sus canales, pudiendo limpiar gran parte de su trazo en los AAHH anteriormente mencionados, utilizando para ello una retroescabadora, que permitio extraer gran cantidad de residuos.

 

Dicho trabajo de mantenimiento, se llevó a cabo en el mes de marzo, demandando el uso de una retroexcavadora y el apoyo de los usuarios de las aguas del Canal Surco.

 

Con dicha labor, se ha eliminado gran cantidad de toneladas de residuos sólidos y se ha extraído gran parte de sedimentos que estrechaban los canales de riego, ganado con esto mayor fluidez del recorridos de las aguas, evitando así problemas de atoro y aniegos en la zonas mencionadas.

 

 

“Cuando estudias nuestra cultura te das cuenta que durante muchos siglos hemos sido una cultura basada en la agricultura. A falta de moneda, los productos agrícolas tenían valor de transacción. Si tienes que producir no solo para comer sino para relacionarte, te das cuenta que el agua es el punto de partida”

Con esta reflexión de la historiadora Gilda Cogorno (GC), empezamos la entrevista tripartita que se realizó hace unas semanas en el Instituto Riva Agüero, donde también estuvo presente el arqueólogo Abel Traslaviña (AT) y, vía Skype desde Chicago, con la arqueóloga Sofía Chacaltana (SCh).

El año pasado, Cogorno y su equipo publicaron, después de varios años de trabajo, una investigación sobre el sistema de regadío en los primeros años del virreinato (“Agua e Hidráulica Urbana de Lima – Espacio y gobierno, 1535-1596”).

En mayo publicarán la segunda parte, que incluirá los 600 años anteriores a la llegada de los españoles.  Todo un avance en temas de conocimiento sobre el periodo prehispánico.

Lo que encontrarán a continuación son datos sorprendentes sobre la evolución del sistema de canales en el territorio de Lima, seguido de algunas contundentes reflexiones sobre memoria y patrimonio, y la necesidad de saber comunicar todo eso. Vale la pena llegar hasta el final!

Un agradecimiento especial a Gilda Cogorno por permitirnos usar los mapas que desarrolló su equipo, y que dan nuevas luces sobre nuestro entendimiento de los canales.

Este material forma parte de la campaña para conseguir que los canales de irrigación de Lima de origen prehispánico, que todavía hoy riegan el 90% de las áreas verdes de Lima, sean declarados Patrimonio Cultural de la Nación.

 

Abel Traslaviña, Sofía Chacaltana (vía Skype), y Gilda Cogorno. Foto: JLizarzaburu.
Hace unos 4.000 años en Lima se abrieron los primeros canales
SCh: Existía el conocimiento pero no fue el punto de partida para el sistema posterior. Un canal no es un sistema, que es lo físico. Sistema es organización, una jerarquía.

Entonces ese primer caso, que sería la huaca Paraíso, se trataba solo de un canal…
SCh: Sacas un canal del río y nada más. No era un sistema.
AT: Y en el caso de Paraíso [2.500a.C.], es un sitio que queda a la vera del río y no habría sido muy trabajoso llevar el agua de un punto a otro, como sí lo hubiera sido en el contexto de un sistema.

Me gusta mucho la imagen de los canales como el cordón umbilical de Lima 
GC: Es una metáfora muy bonita, porque hay una unidad que es inseparable: el agua y la tierra, que además tienen que estar en equilibrio.

¿Tenemos evidencia de cuándo se construyen los canales como sistema? Se suele señalar que esto empieza hace unos 2.000 años …
SCh: Nosotros estamos tratando de resolver esa interrogante1/ y ya tenemos algunos datos que nos indican, a partir de ciertas evidencias, que tuvimos un desarrollo más complejo de este sistema a finales del intermedio temprano [200 a.C.-600 d.C.].

¿Qué tipo de evidencias?
AT: Estamos terminando la fase de depuración de datos para su análisis, con un software que nos ayudará con eso. 
Mapa del mismo sector de Lima en el periodo 1535-1540. Más info al final de esta nota.
Imagen: Instituto Riva Agüero-PUCP.
Se cree que la gestión de los canales en épocas prehispánicas dejó una lección de gestión de territorio: tenía que haber existido un tipo de negociación permanente para hacer un uso eficiente del recurso… 
GC: Sí, pero eso ya lo contaremos en mayo [risas].

¿Están trabajando ese punto?
GC: Así es [risas]. Es parte de la información que vamos a dar a conocer. Han pasado más de 2.000 años desde que se empezó esto - se puede esperar un poquito más.

A partir de 1535 se enfrentan dos maneras de ver el mundo, y el uso de los canales fue emblemático: para los españoles tenían solo una función utilitaria. ¿Qué información tienen ustedes sobre la visión de los canales en el mundo prehispánico?
SCH: Con los Ichsma y los Inca vemos que hay una gran mitología y para ellos la visión utilitaria no existe. Tienen una visión que mezcla las huacas, los canales, los ancestros, cada uno cumpliendo una función que es parte de un todo.

Una realidad multidimensional…
SCh: Realidad multidimensional, super compleja. La ontología andina es muy diferente a la nuestra hoy en día. Las relaciones materiales están vinculadas a rituales de fertilidad, por ejemplo. No en función a sobrevivir. Todo está entretejido.

En el periodo virreinal tenemos los jueces de agua. Tal parece que eran personajes muy importantes.
GC: El juez de agua era muy importante, pero solían ser siempre las mismas personas quienes ocupaban el cargo y lo hacían con mucha prepotencia y arbitrariedad, entonces no se cumplía la ley.

¿Un juez de aguas garantizaba ese uso adecuado del agua?
GC: Obviamente, en teoría. El reparto era importantísimo, y el control de las bocatomas mucho más. Se manejaba mucho poder y fue un gran negocio para los jueces que eran, asimismo, los regidores del Cabildo.

¿Cómo así?
GC: Lo ves muy claro desde la fundación, cómo se reparten los terrenos entre los más allegados a Pizarro. Él se adjudica la zona más cercana al canal de derivación que iba a la bocatoma.

El actual palacio de gobierno…
GC: Así es. Luego, la zona de Barrios Altos era muy importante en cuanto al riego, y se la da a su yerno, Jerónimo de Silva. Nicolás de Ribera, ‘el mozo’, tenía a su cargo el agua que venía del canal Huadca que después entraba al centro de la ciudad, en Santo Tomás, al lado del Congreso. Y el famoso señor de la casa de Aliaga controlaba desde abajo [actual parque Chabuca Granda aprox.] toda el agua que iba al noroeste de la ciudad, Monserrate y más allá. 
Canal virreinal, posiblemente sobre la ruta original del Huatica, o una acequia lateral.
Cuartel Santa Catalina. Foto: JLizarzaburu.
¿Sabemos cuánto se transformaron los canales originales en los últimos 480 años? 
SCh: En arqueología se usa el concepto hidráulico de la ‘línea de rigidez’. Este indica que un canal si lo utilizas no cambias el trazo original, porque si se quiere cambiar hay que abrir uno diferente.

Esto se aplicaba a los canales madre entonces
SCH: En teoría no han cambiado mucho. Aunque hay partes que sí se modifican, como las bocatomas de inicio y las desembocaduras.

Entonces se puede decir que los trazos originales de los cuatro canales madre se han mantenido a lo largo del tiempo
GC: Sí. Bastante. Quizás en un 80%.

Lo que me sorprende es el desconocimiento que existe sobre estos valores tan singulares de Lima. ¿Por qué creen que hemos tapado nuestras riquezas, sin desarrollar vínculos con el territorio? 
GC: Porque no se ocuparon de la verdadera historia de Lima. La imagen que siempre se trabajó fue la de una Lima colonial, y eso perduró mucho tiempo hasta que empezaron las migraciones a mitad del siglo XX.

Ahí cambió todo…
GC: Es después que nos empezamos a enterar que Lima no era solo colonial. Pero tampoco había mucho interés general ni académico en desarrollar esta parte. De la poca gente que lo hizo fueron principalmente Josefina Ramos de Cox y María Rostworowski.

¿Qué pasa con la memoria en ese contexto?
GC: La memoria te educa, tomas conciencia de pertenencia y te hace querer a tu espacio. La memoria te hace sentir que eres de ahí y peleas por ello, para que las cosas funcionen bien. Si no eres consciente de la historia mal vas a defender tu territorio.

Pero existe una necesidad innata de identificarnos con algo, por establecer vínculos. Por eso tenemos ‘el día del ceviche’, ‘el día del pollo a la brasa’, ‘el pisco-sour’… 
GC: Es como está sucediendo pero no como debería ser.

Parece que hay un vacío sobre algo serio y profundo que se está llenando de manera comercial y ligera
GC: Están diciendo “necesito estos vínculos”, y eso quiere decir que no estamos cumpliendo como sociedad con el camino adecuado para que la gente se sienta que es de ahí.

¿Necesitamos declarar a los canales como Patrimonio Cultural de la Nación?
AT: Sería una manera de incorporarlos en temas de identidad, una manera de visibilizarlos. El problema está en que se quede solo en una declaratoria y no esté integrado en un plan mayor, como que se incorpore en programas de enseñanza.
SCh: Sí, pero no es fácil porque necesitas preparar un escenario para que tenga resultados más allá de la declaración. Sería bueno que al declararlos patrimonio exista una estrategia para que eche raíces en la sociedad.
GC: Puede servir para despertar, no? Para decir mira, no podríamos vivir aquí si no habrían existido esos canales. Encima se mantienen solos, están en uso. Y como la gente en general desconoce su patrimonio y no lo valora, desde esa perspectiva creo que sí sería muy importante esa declaratoria. 
Mapa con zona de estudio del equipo del IRA.
Imagen: Instituto Riva Agüero-PUCP.
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Respecto a los mapas, aclaración de Gilda Cogorno:
 
X1
- La bocatoma x1 es la bocatoma del ingreso del canal a la ciudad, estaba  en lo que hoy es el inicio del Jr. Huánuco.
El canal Huadca en el Jr. Huánuco, a la altura de la Plazuela de Santa Clara (en el Pejerrey) baja hacia el Jr. Andahuaylas.
En Andahuaylas con Jr. Junín, el canal Huadca desprendía un canal lateral que pasaba o cruzaba la Plaza de Armas con destino S/O.
En todo este sector ( hacia el río) estuvo la huerta de Pizarro (llegaba hasta aproximadamente la calle Tigre).
 
X4
- Bocatoma que desprendía los canales Legua, Maranga y Magdalena. Estuvo detrás del Convento de Santo Domingo, calle Toma, a una cuadra aproximadamente de lo que hoy es la Av. Tacna. Por este sector, hacia el río estaban las tierras y molino de Aliaga,
Antes de las bocatomas, existen los llamados canales de captación, estos separan la porción de agua de la fuente principal (en este caso el río) que llegará a la bocatoma. En el caso de este canal X4, el canal de captación estuvo aproximadamente por donde hoy es Desamparados, entre los terrenos de Pizarro y Aliaga.


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1/ El equipo de investigación dirigido por Gilda Cogorno está en la fase final del siguiente trabajo sobre Arqueología Hidráulica Prehispánica (900-1535), a publicarse en mayo de este año.
 

La campaña para conseguir que el ministerio de Cultura declare al sistema de irrigación de canales de Lima, de origen prehispánico, como Patrimonio Cultural de la Nación sigue adelante.

Esta vez, el arquitecto José Canziani nos honra con un texto escrito especialmente para este blog y donde explica, con gran solvencia académica y didáctica, el universo que existe alrededor de estas vías de agua y de vida.

Canziani es profesor de la PUCP y experto en temas de arquitectura prehispánica. Una de sus mayores publicaciones es  Ciudad y Territorio en los Andes: contribuciones a la historia del urbanismo prehispánico.

Arquitecto José Canziani Amico.

"El proceso civilizatorio que desarrollaron las sociedades prehispánicas en la costa de los Andes centrales, incluyendo la comarca de Lima con los valles del Chillón, Rímac y Lurín, está íntimamente ligado a las transformaciones territoriales que condujeron a generar progresivamente amplios y prósperos valles agrícolas en espacios sustancialmente desérticos.

Un protagonismo central de estas trascendentes transformaciones territoriales la tuvieron la construcción, mantenimiento y manejo de los extensos canales de irrigación.

Estos sistemas de canales permitieron la derivación del agua de los ríos mediante bocatomas instaladas en puntos estratégicos y su conducción a los suelos incorporados a la actividad agrícola.

EL CURSO DE LA VIDA EN EL DESIERTO 

Para esto los canales principales se ramificaban en canales secundarios y finalmente en acequias que proveían el riego de los campos de cultivo.

En el marco de la cosmovisión de las sociedades indígenas, que propone formas de integración e interacción con el medio natural, la implantación de aldeas y luego de centros ceremoniales y urbanos fue desde sus más tempranos orígenes un componente integral del desarrollo territorial.

Bajo esta perspectiva, los complejos urbano ceremoniales se integraban con el territorio rural mediante una red de caminos y de canales de irrigación, que no solo nutrían la fertilidad de los suelos para la producción agrícola, si no que también tejían un paisaje cultural marcado por las arboledas que acompañaban a los caminos y canales, que a su vez delineaban los campos de cultivo. 

Mapa aproximado del valle de Lima hace unos 2.000 años.  La parte punteada corresponde al área agrícola
creada hasta esa fecha.  Imagen: José Canziani.

CANALES COMO IDENTIDAD

Un amable paisaje cultural resultado de la construcción de un hábitat fértil en nuestros valles costeros, que no solo posibilitó la generación de los excedentes económicos que dieron soporte al proceso civilizatorio, sino que también gestó su singular identidad cultural a partir de la acumulación del continuo trabajo de muchas generaciones.

Un manejo integral del territorio donde la arquitectura monumental y los centros urbanos desempeñaban un rol dinamizador del desarrollo rural, posibilitando el desarrollo armónico y sostenible de los asentamientos humanos.

PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN

Es de gran importancia recuperar y revalorar la memoria territorial de nuestra historia antigua e incorporarla como parte integral de la creciente revaloración y uso social del patrimonio monumental prehispánico.

Esto nos permitirá concebir complejos ceremoniales muy antiguos, como El Paraíso (2.000 a.C.) y los posteriores templos en U del Formativo, como Garagay (1.300 a.C.), La Florida (1.800 a.C.) o Cardal, en asociación con el trazo de los primeros canales de irrigación y las primeras habilitaciones agrícolas que se dieron en nuestros valles. 

Vestigios de un canal prehispánico en Huaycán de Cieneguilla. Foto: JLizarzaburu.

Asimismo, el desarrollo durante la época Lima de los canales de Maranga y La Legua en asociación con la expansión agrícola del valle y el emplazamiento de la gran ciudad de Maranga; el trazo del canal de Huatica en relación con Pucllana en su tramo final; el canal de Ate con Catalina Huanca; el canal de Nievería con Cajamarquilla; para culminar con el extenso canal de Surco que sustenta el emplazamiento de la ciudad de Armatambo al pie del morro Solar en el extremo sur del valle del Rímac.

VOLVER A MIRAR EL TERRITORIO

La revaloración de los canales como patrimonio cultural nos permitirá como limeños recomponer reflexivamente nuestra crítica relación con el territorio, que parte de la fractura del dominio colonial en el siglo XVI, que implicó la ruptura del ordenamiento social indígena y la imposición de lógicas foráneas, en el marco de las cuales la fundación de ciudades se contrapone al desarrollo territorial.

Para muestra de esta incomprensión de la naturaleza territorial de nuestros valles, basta decir que a partir de esta época los canales de Lima comienzan a ser denominados como “ríos”, equívoco que hemos heredado, confundiendo obras ancestrales de infraestructura hidráulica con elementos naturales, lo que ha propiciado su creciente degradación o destrucción. 

Perfil geológico de Lima: gran masa de canto rodado con capa de tierra fertil,
normalmente de un metro de profundidad, en la parte superior. Foto: JLizarzaburu.

DESAFÍO A FUTURO

Finalmente, en el marco de su revaloración en cuanto patrimonio cultural, es importante destacar los servicios ambientales que aun prestan los canales de Lima, irrigando importantes espacios verdes y nutriendo la napa freática subterránea, permitiendo la conservación y acumulación de un recurso vital cada vez más escaso.

Tenemos por delante el reto de recuperar los canales de Lima, descontaminarlos e incorporarlos de forma digna a los espacios públicos de nuestra ciudad, como parte de proyectos de revaloración urbana que repropongan sus valores en cuanto componentes fundamentales de la sostenibilidad integral de nuestra ciudad".